
En una madrugada de abril de 1977, el oficial del Ejército Armando Valdés Garrido y sus compañeros de patrulla divisaron una luz cegadora que decendía sobre las colinas de la localidad de Putre, sin fuente aparente que la emitiera.
El mago más importante de nuestro país, el Mago Chai, ha desaparecido.